|
Artículos de opinión sobre videojuegos -
De Nombre Casual
|
|
Escrito por Casual Sheep
|
|
Sábado, 08 de Noviembre de 2008 00:38 |
|
No sé lo que me pasa pero estoy enganchada a los videojuegos de la Nintendo DS. Es un fenómeno parecido a cuando abres una bolsa de pipas: si empiezas es muy probable que ya no puedas parar.
Y a todo esto, vosotros os preguntaréis, ¿qué tendrá la DS para que no pueda dejar de jugar? Pues muy sencillo, plataformas a las que podríamos calificar como una versión mucho más actualizada y avanzada del popular Tamagochi. Tengo todo un elenco donde elegir: puedo convertirme en madre (o padre), puedo ser veterinaria y médica, tener un perro, un gato, un caballo, ser diseñadora...y, por si no hubiera bastante con todo lo dicho anteriormente, puedo hasta aprender inglés (o una variedad de idiomas a cada cual más difícil), mejorar mi capacidad intelectual y disfrutar haciendo de cocinera virtual. Vamos que no hace falta que me levante del sillón para cumplir con los sueños de mi infancia o tener una vida social. ¿Para qué quiero más si mis amigos viven en el mundo creado por el Animal Crossing? No voy a restar mérito a la Nintendo DS. Es más creo que ha conseguido conectar con un público no habituado a jugar con las consolas pero esto ya es excesivo. La videoconsola debe ser un complemento de nuestra formación como personas y no sustituir, en ningún caso, nuestra vida real. No es por ser alarmista ni polémica pero es este tipo de actitudes y acciones las que molestan a nuestros mayores, las que les asustan. Las que provocan que nos llamen 'pirados', 'psicópatas'...y toda una retraíla de calicativos que, sinceramente, no me atrevo ni a recordar porque considero que no son ciertos.
|